lunes, 5 de octubre de 2009

Cinco de octubre


CUANDO LA COBARDÍA TOCÓ A SU PUERTA

SU TACTO FRÁGIL NO ABRIÓ EL CERROJO DE SUS DÍAS.

ELLOS,QUE YA ESTABAN MUERTOS,

SE QUEDARON PARA SIEMPRE FUERA,

ETERNAMENTE SOLOS EN LA ACERA DEL OLVIDO

Sergio Tormen pedalea de nuevo



El 30 de noviembre del año 1987, Peter Tormen ganaba la tradicional gesta ciclística, la famosa vuelta a Chile. En pleno Parque O’Higgins y ante un enjambre de periodistas, gráficos y camarógrafos deportivos, Peter - en la bicicleta que perteneció a Sergio, su hermano mayor - se convertía en el segundo chileno en ganar la prueba internacional. Televisión Nacional transmitía en directo y ante la pregunta típica de ¿A quién le dedica el triunfo?, el campeón respondió certero “A mi hermano Detenido Desaparecido” alcanzó a vocear antes que la censura militar dejara la pantalla en negro. Así, después de años de ausencia, Sergio Daniel Tormen Méndez, soltero, campeón nacional de ciclismo y militante del MIR, volvía a las pistas de la mano de su hermano Peter.

La vida de los hermanos Tormen giró siempre en torno a su amor por el ciclismo. A los 25 años Sergio Tormen ya era bicampeón nacional en 50 kilómetros y persecución. Se había coronado en el circuito Rengo y el Jaime Eyzaguirre, fue segundo en la ascensión a Farellones del ’71, tercero en una doble Rapel, entre una larga de lista de otros triunfos. En gustos musicales era fanático de Los Beatles y un declarado hincha de la Universidad de Chile. Pero el futuro de uno de los mejores exponentes del ciclismo nacional quedaría truncado el 20 de julio de 1974, cuando 3 agentes de la DINA, entre ellos Osvaldo “guatón” Romo, lo detienen y lo hacen desaparecer.

La cacería a los ciclistas

La detención se hizo en el taller de bicicletas de los hermanos Tormen, ubicado en calle San Dionisio 2554, comuna de San Miguel. Hasta ahí llegaron los agentes a las 11 de la mañana, arrestando a Luis Julio Guajardo Zamorano, ciclista internacional y dirigente del MIR, quien luego de ser introducido con la vista vendada a un vehículo, fue trasladado a un recinto clandestino de tortura. Cerca de la una y media de la tarde, los agentes de la DINA vuelven al taller, esta vez detienen a Sergio y a su hermano Peter de 14 años de edad. Finalmente, la cacería culmina a las 9 de la noche, cuando es detenido Juan Andrés Moraga Gutiérrez, entrenador de la Selección Nacional de Ciclismo.

Peter Tormen Méndez y Juan Moraga, tras permanecer dos días en el centro clandestino de reclusión de Londres 38, fueron sacados con la vista vendada y dejados en libertad en avenida Matta con calle San Diego. La suerte no acompañó a Sergio Tormen Méndez y Luis Guajardo, quienes hasta hoy permanecen como Detenidos Desaparecidos.

La madre de los ciclistas, doña Lucía Méndez de Tormen, se encargó desde el primer momento de la detención de las acciones judiciales y la denuncia del caso. Durante décadas acompañó a la Agrupación de Detenidos Desaparecidos en la búsqueda de los suyos. “Incluso se encadenó en el Congreso junto con otras mujeres, hicieron huelgas de hambre. Mi mamá se la jugó completa, pero nunca hubo respuesta de las autoridades. Si alguien sufrió en esta vida por la desaparición de mi hermano, ha sido mi madre. Estuvo a punto de volverse loca”, señaló años más tarde Peter Tormen.

Lo cierto es que Doña Lucía nunca más volvió a ver con vida a su hijo. “Mi mamá perdió la razón a mediados de los ’90. Clínicamente fue Alzheimer, pero fue a raíz del sufrimiento. No me cabe ninguna duda de que mi mamá dejó de tener memoria porque ya no podía recordar más. Sufría demasiado” recordó su hijo Peter en una entrevista.

Luis Guajardo y Sergio Tormen eran revolucionarios y amantes del ciclismo. Además de amigos, los dos eran seleccionados nacionales, aunque Sergio era un deportista de alto vuelo, así lo hace saber en su última entrevista a la desaparecida revista Estadio, en octubre de 1973.
“Me gustaría correr la Vuelta de México, el Americano de Cali, volver a San Juan y estar en los Panamericanos del ’75”, señalaba.

Nada de eso importó a la hora de las mentiras. Años después y para ocultar la desaparición, el Gobierno de Chile informaba a la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas que Tormen y Guajardo no tenían existencia legal.

Pero nadie pudo cortar las alas de sus bicicletas, porfiadas en su empeño, han seguido recorriendo las calles del olvido. Una plaza, en Maratón con Los Nogales, comuna de Ñuñoa, lleva el nombre de Peter. Los Furiosos Ciclistas han hecho un par de cicletadas en su honor y en Villa Grimaldi hay una placa con sus nombres.
Para los asesinos, aquellos de memoria frágil y quebradiza quedará -como una medalla póstuma - la voz entre cortada de Peter Tormen dedicando su hazaña a su hermano mayor. Ese día, Sergio Daniel Tormen Méndez, pedalero y revolucionario estuvo en el podio de los mejores, ahí donde la cobardía nunca llega.

Que los milicos paguen


No sólo sus crímenes, también la plata de todos


Que los milicos estén impunes por sus crímenes y que gocen de libertad es una afrenta a la dignidad de Chile. La cobardía de la Concertación y el Poder Judicial ha permitido que los asesinos, torturadores y ladrones caminen libres por las calles de Chile, Tal beneficio que indigna y violenta, ahora se agiganta al saber que, además, reciben “sueldos y honorarios” por parte del Ejercito y el Estado.

En tiempos de “crisis” y cuando una inmensa mayoría de chilenos gana un sueldo mínimo de “hambre”, los represores se dan el lujo de recibir suculentas pensiones y otros beneficios como salud, bono por “Stress Post-traumático” y honorarios por supuestos “trabajos” al Ejercito. Es decir, viven a costa de la plata de todos nosotros, como vulgares cafiches.

Por su parte, el Gobierno, a través del Ministro Viera-Gallo, presiona vulgarmente a parlamentarios concertacionistas para que no concurran a la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara y así evitar que se iniciara una investigación respecto a los DINA-CNI que aun cumplen funciones pagadas por el Estado de Chile.

Esta nueva canallada de la bota, militar, entrega nombres ilustres de ex represores, tal como Miguel Krassnoff, torturador y asesino de la DINA, quien trabaja como Gerente del Hotel Militar. Otro insigne militar es Hugo César Acevedo Godoy, “El Cacho” compañero de curso de Augusto Pinochet Hiriart en la Escuela Militar. Integró la DINA y la CNI hasta mediados de los años 90. Acevedo posee un contrato a honorarios vigente de $751.259 mensuales por "asesoría para administración del predio militar Casas Viejas de Chena".

Sergio Cea, responsable de la cátedra de Derecho a la Información de la Universidad del Desarrollo, es otro que recibe honorarios por $677.222 mensuales del Ejército, como "asesor jurídico en el proyecto de reformas a la justicia militar".También aparece Alfredo Iturriaga Neumann, quien fuera Boina negra y comando, recibiendo mensualmente un sueldo de $700.000, como "asesor en materias relacionadas con el levantamiento de competencias de la fuerza terrestre.

En la larga lista de “beneficiarios”, aparece Pablo Rodríguez Márquez, procesado y acusado por el juez Alejandro Madrid como autor de los delitos de secuestro, asociación ilícita criminal y obstrucción a la justicia en el caso Berríos, recibe del Ejército un honorario mensual de $700.000, como "asesor de la sección preparación de la fuerza".


La mentira del Plan Colombia


Más plata ponen los gringos, más droga se produce


Durante los últimos años, el Congreso de Estados Unidos ha incrementado el presupuesto destinado al financiamiento mayor es la producción de droga del Plan Colombia, alcanzando para 2009 la cifra de 720 millones de dólares.

Desde que EEUU creo el Plan Colombia para la erradicación del narcotráfico, lo único que ha conseguido es un sostenido aumento en la producción de droga en Colombia. Así lo constató la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés).

Las cifras que maneja la UNODC, establecen que desde la firma del acuerdo que dio origen al Plan antidrogas, hace once años, Colombia se ha convertido en el mayor productor de cocaína del mundo y uno de los principales proveedores de heroína de América Latina.

Por otro lado, Estados Unidos, autodesignado como el principal enemigo del narcotráfico en el mundo, se convirtió en los últimos años en el mayor productor de marihuana del mundo y el mayor consumidor de cocaína.


A pesar del fracaso de la intervención yanqui, un nuevo acuerdo permitirá a Estados Unidos tener tres nuevas bases militares en Colombia, de un total de diez. Para el acondicionamiento de las bases militares estadounidenses en suelo colombiano, se destinó una inversión de46 millones de dólares. A ello se suma que el Congreso de EEUU aprobó, sólo en el período 2009, un presupuesto de 520 millones de dólares, que saldrá de las arcas del Departamento de Estado, al mismo tiempo que otros 200 millones, del Departamento de Defensa, todos recursos sólo para operaciones del Plan Colombia.

Presidenta visitó población La Victoria


Radio 1 de Mayo pagó el pato


El pasado día 9 de septiembre, la presidenta de la república, Michelle Bachelet, llegó con toda su parafernalia al corazón de la población La Victoria para inaugurar las nuevas instalaciones del consultorio La Feria. Pero lo que debía ser una alegría para los vecinos se transformó en un nuevo acto de represión contra los medios populares.
La visita presidencial no sólo provocó un fuerte despliegue de seguridad, que impidió el libre desplazamiento por las calles, incluyendo decenas de policías de civil, los cuales literalmente se tomaron la Victoria, sino también un cerco perimetral para intimidar y neutralizar a la hermana Radio 1º de Mayo"
Pero los “duchos” reporteros de la Victoria se las ingeniaron para continuar su labor informativa. Se dividieron y salieron a registrar la visita de Michelle. En ese trance fueron constantemente grabados por los efectivos policiales, tal como si fuesen delincuentes. En un inusitado “control de identidad” fueron interceptados por vehículos civiles, obligándolos a borrar las imágenes registradas por sus cámaras. Al mismo tiempo y a media cuadra de los estudios Radiales, en calle Eugenio Matte, otros reporteros eran detenidos por funcionarios uniformados y de civil. La detención también incluyó a un vecino y a su hijo, los cuales salieron en defensa de los pobladores y fueron detenidos desde el interior de su casa. El trato- como es de costumbre- fue violento, incluyendo golpes.
En otro operativo, esta vez en calle Eugenio Matte con Ramona Parra, otro equipo de la Radio, que había llegado para registrar la detención de sus compañeros, es detenido tras un aparatoso despliegue policial. La redada concluyó en la comisaría del sector.
Mientras tanto, la Presidenta sacaba lustre al micrófono en la ceremonia. Ahí, todos los medios oficiales, incluso los de derecha, tuvieron todas las facilidades para realizar su trabajo. Pero la cosa no terminó ahí, en pleno discurso dos personas manifestaron a viva voz su protesta por la represión al Pueblo mapuche. La acción terminó con la detención de los pobladores por parte de Carabineros. Pero lo más dramático y penoso fue la reacción de la concurrencia, en su mayoría vecinos del sector, quienes reprocharon el acto de protesta y avalaron la acción policial, incluso algunos aplaudieron e increparon a los detenidos.
Así terminó el mediático y represivo paso de la presidenta por la emblemática Población La Victoria. Pero los cabros de la Radio son porfiados y al salir del canazo señalaron “seguiremos informando y no nos acallaran, pues el silencio nos hace cómplices de un sistema que no queremos vivir”.

Que la impunidad no se haga costumbre


La Concertación fijó su posición en materia de Derechos Humanos a principios de los años 90. Fue Patricio Aylwin - quien tras comunicar al país los resultados del informe Retting, - señalaba que la justicia sería en la “medida de lo posible”. Así, hipotecó el justo y necesario castigo a los asesinos y torturadores y sentó las bases de la futura impunidad.

De ahí en adelante, los juicios a los asesinos y torturadores fue pan y circo. Todavía no encontramos a nuestros desaparecidos y los pocos criminales encarcelados lo hacen en cárceles VIP, acondicionadas como el mejor hotel del barrio alto y con lujos que pocos chilenos se pueden dar; piscina, Internet, biblioteca, TV cable, comida a la carta y mozos subalternos.

La impunidad o la justicia “en la medida de lo posible”, fue el costo que quiso pagar la cobardía de los impuros para no tener la bota militar asechando, día a día, su ensangrentado gobierno corrupto. Así, los cobardes y arrepentidos aceptaron administrar en silencio las herencias putrefactas que le dejó la milicada victoriosa. Su traición caló hondo en sus corazones desteñidos y transcurridos ya 36 años del golpe, las cosas no van a cambiar. Muy a pesar nuestro, los milicos y sus cómplices de traje y corbata, seguirán muriendo sin recibir el castigo justo.

Mientras tanto, libres quedaron los asesinos de Gastón Vidaurrázaga y Felipe Rivera, mientras que los autores de la muerte de Pepe Carrasco, fueron premiados con la rebaja a sus ya ínfimas condenas.

La gracia fue de los ministros de la Corte Suprema Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Juan Araya y Carlos Künsemülle, quienes después
de 23 años de transcurridos los hechos, rebajaron en forma considerable las sentencias de Alvaro Corbalán y otros agentes de la CNI que ejecutaron al periodista José Carrasco Tapia y al publicista Abraham Muskatblit Eidelstein, al mismo tiempo que dejaron en libertad condicional a los asesinos del profesor y artista plástico Gastón Vidaurrázaga Manríquez y del electricista Felipe Rivera Gajardo.

Los crímenes ocurrieron bajo estado de sitio en la madrugada del 8 de septiembre de 1986, y fueron la respuesta de Pinochet a la fallida emboscada del 7 de septiembre contra el dictador, realizada por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez.Álvaro Corbalán Castilla, jefe de operaciones de la CNI, de acuerdo a la prolongada investigación judicial debía enfrentar 18 años de presidio por planear estos crímenes, vio rebajada su condena a 12 años. La Corte de Apelaciones había confirmado las sentencias de trece años de presidio para Jorge Vargas Bories, Iván Quiroz Ruiz, pero la Corte Suprema, en cambio, condenó a 7 años a los autores materiales de los homicidios del editor internacional de la revista Análisis y dirigente del MIR, José Carrasco y de Abraham Muskablitt, dirigente del Partido Comunista. Además, el tribunal dejó en libertad condicional a los agentes Krantz Bauer, Jorge Jofré y Juan Jorquera, cuya sentencia era a 8 años de prisión efectiva como autores del homicidio del también miembro del MIR, el profesor Gastón Vidaurrázaga.Por su parte, Pedro Guzmán Olivares y Gonzalo Maas del Valle, autores del homicidio de Felipe Rivera, quedaron en libertad al rebajarse de 8 a 5 años sus condenas. Los ex agentes Víctor Lara Cataldo, René Valdovinos Morales, Víctor Muñoz Orellana, Eduardo Chávez Baeza, Carlos Alberto Fachinetti López y José Ramón Meneses Arcau, también quedaron en libertad gracias a las rebajas en las condenas.


Pero las malas noticias no vienen solas. El mismo día de comunicar las sentencias a los ex CNI, la Corte Suprema dio a conocer otras dos resoluciones definitivas, esta vez en el caso denominada “Operación Retiro de Televisores”, que consistió en remover los cuerpos de víctimas de la Dictadura desde el campo militar de Peldehue, para ser arrojados al mar y así desaparecer todo rastro de sus crímenes.

El fallo no arrojó novedad alguna, tampoco habrá cárcel para ninguno de los altos oficiales y subalternos involucrados en el delito. Los nueve ex uniformados recibieron 270 días de prisión remitida.

Pero la burla prosigue, el mismo 13 de agosto, esta vez por la desaparición de Rubén Alejandro Velásquez Vargas y el homicidio de José Esaú Velásquez Velásquez, ocurrida el 5 de octubre de 1973 en el sector de Lago Yunque, provincia de Palena, Región de Los Lagos, el poder judicial sentenció a los criminales a penas remitidas de tres años y un día, es decir, sin reclusión.

Sin embargo no estamos ante sentencias excepcionales. La historia de la justicia es siempre la misma. En enero de 2009, la Corte Suprema aplicó la prescripción y absolvió a los criminales de la DINA identificados como autores de la desaparición de la estudiante de servicio social Jacqueline Binfa, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), desaparecida el 27 de agosto de 1974, en Santiago.

La impunidad se consolida proporcionalmente como se perpetúan los cobardes en sus escritorios gubernamentales. Mientras tanto, la rabia de los dignos se construye lentamente en las barriadas obreras de todo Chile. Así, construyendo y avanzando, esperamos el momento preciso y justo para exigir cuentas a tanto cobarde de uniforme. Por lo pronto, nuestro abrazo fraterno para los que cayeron de pie y con la mirada llena de futuro.


Pablo Villagra Peñailillo