
sábado, 15 de agosto de 2009
Nuevo carné
Estamos todos identificados
El 12 de junio el Servicio de Registro Civil inició la apertura de ofertas técnicas para la licitación de la nueva cédula de identidad y pasaporte. Tecnología de punta y estrictas normas de seguridad, entre otras, la biometría dactilar y de reconocimiento facial, son los requerimientos exigidos a los siete consorcios internacionales que pretenden adjudicarse el trabajo
300 millones de dólares, a lo largo de 10 años, costará el cambio tecnológico de más 22 de millones de documentos. Empresas de Inglaterra, España, Alemania y EEUU, están interesados en el negocio. Los carnés tendrán 10 de duración y empezarán a circular el año 2011
La novedosa tecnología incorporada en la nueva documentación, será un chip donde estará almacenada toda la información de la persona. Al mismo tiempo que un sistema de antena permitirá saber los datos sin la necesidad de sacar o mostrar la cédula.
Para no levantar suspicacias, el Registro Civil advirtió que el nuevo sistema entregará datos de acuerdo al escenario particular que los solicite, es decir, si la persona entra a un bar, automáticamente se sabrá sí es mayor de edad, al pasar cerca de un chequeo policial, si se tiene antecedentes penales, etcétera. El avanzado sistema de identificación almacenará desde antecedentes de salud, hasta datos relevantes del individuo. También contará con un soporte de certificados digitales para la firma electrónica y autenticación.
El nuevo sistema pensado por el gobierno, vulnera en muchos aspectos la privacidad de ciertos datos personales. Como siempre, nadie nos garantiza que nuestra información no será usada para fines distintos. Por lo pronto, la policía no necesitará de soplones para sus operativos, porque a la larga, estaremos todos totalmente identificados.
300 millones de dólares, a lo largo de 10 años, costará el cambio tecnológico de más 22 de millones de documentos. Empresas de Inglaterra, España, Alemania y EEUU, están interesados en el negocio. Los carnés tendrán 10 de duración y empezarán a circular el año 2011
La novedosa tecnología incorporada en la nueva documentación, será un chip donde estará almacenada toda la información de la persona. Al mismo tiempo que un sistema de antena permitirá saber los datos sin la necesidad de sacar o mostrar la cédula.
Para no levantar suspicacias, el Registro Civil advirtió que el nuevo sistema entregará datos de acuerdo al escenario particular que los solicite, es decir, si la persona entra a un bar, automáticamente se sabrá sí es mayor de edad, al pasar cerca de un chequeo policial, si se tiene antecedentes penales, etcétera. El avanzado sistema de identificación almacenará desde antecedentes de salud, hasta datos relevantes del individuo. También contará con un soporte de certificados digitales para la firma electrónica y autenticación.
El nuevo sistema pensado por el gobierno, vulnera en muchos aspectos la privacidad de ciertos datos personales. Como siempre, nadie nos garantiza que nuestra información no será usada para fines distintos. Por lo pronto, la policía no necesitará de soplones para sus operativos, porque a la larga, estaremos todos totalmente identificados.
El nuevo botín de guerra del imperio

La Amazonía y sus recursos naturales
La masacre de indígenas en la localidad de Bagua, Perú, refleja cómo el capital transnacional y específicamente el Estado norteamericano presionan a los gobiernos con jurisdicción sobre la selva amazónica para iniciar o acelerar los distintos procesos de apropiación y explotación. El presidente Alan García lo reafirmó al firmar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, dando el visto bueno para que empresas transnacionales ocuparan tierras pertenecientes a los pueblos originarios.
Al mismo tiempo que ocurría la matanza en Perú, en Brasil, la denominada bancada ruralista hacía lo imposible por que se aprobaran un conjunto de leyes con el fin de legalizar el “grilagem”, que no es otra cosa que la escritura ilegal de tierras en la amazonía.
Un despojo está en marcha
Estados Unidos históricamente ha mostrado un interés enfermizo por la Amazonía. Sus aspiraciones geopolíticas para la mayor reserva de biodiversidad del planeta y cuya extensión es casi igual a del continente europeo, sólo se pueden explicar por sus afanes de apropiarse de la totalidad de las riquezas que allí se esconden. A tanto, ha llegado su empeño, que ha tratado de convencer al mundo que una parte del territorio amazónico es una región de soberanía especial, por cuanto es de interés de la humanidad. Y la cosa está en marcha, un ejemplo lo constituye el mensaje que contiene el texto escolar Introducción a la Geografía, utilizado en la enseñanza básica. Acá, de un modo descarado, pero muy didáctico, David Norman, su autor, explica a los niños estadounidenses que su país ha tomado “el control de la Amazonía” para salvaguardar el agua y el oxígeno del planeta, ya que esa región está rodeada por países irresponsables, crueles y autoritarios.
En la página 76 de Introducción a la Geografía, se observa un mapa de América del Sur donde aparece la representación de un territorio ficticio, llamado PRINFA ocupando territorios pertenecientes a Brasil, Venezuela, Colombia, Perú y otros países de la región amazónica, más abajo se lee “la primera reserva internacional de la Floresta amazónica”. La mentira prosigue argumentando que desde mediados de los años ‘80, el mayor pulmón verde del planeta, “pasó a ser responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas”.
Este burdo intento de manipulación, busca colocar en el imaginario internacional la idea que dicho territorio –por su importancia para la biodiversidad del planeta– le pertenece a todos, pero quien deben velar por su preservación es EEUU. Reforzar esa concepción, sólo busca crear las condiciones para posibles intervenciones o explotaciones comerciales futuras en la zona.
El botín que seduce
La Amazonía posee una extensión de 7.2 millones de kilómetros cuadrados. Se extiende por Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa. Más del 60% de la Amazonía pertenece a Brasil. Es la mayor cuenca hidrográfica del mundo, con una red hidrográfica de más de siete mil ríos. Su importancia radica en que es la región que más oxigeno produce en la tierra, con una gran variedad de plantas medicinales y contiene el 20% de las reservas de agua dulce del planeta.
Concentra, además, la tercera parte de las reservas mundiales de bosques, con más de 60 mil especies. En cuanto a su diversidad biológica, es una de las más importantes fuentes de materia prima de la ingeniería genética y de biotecnología. Por esto, se estima que el patrimonio vegetal de la región supera los 16.5 mil millones de genes, convirtiéndose en el mayor banco mundial de genes. Pero también es un territorio con importantes yacimientos minerales. Es la mayor reserva de uranio empobrecido del mundo y posee grandes yacimientos de petróleo, hierro, niobio y otros metales, así como piedras preciosas y semipreciosas.
Con Ronald Reagan se iniciaron las tratativas para apoderarse de la amazonía. Más recientemente, el Plan Colombia, con su falsa lucha contra el narcotráfico, establece las bases para la intromisión militar en la región, a través de asesorías y bases militares. Sin embargo, los mecanismos más sutiles los constituyen la Iniciativa Andina y los tratados comerciales, los cuales han establecido el recurso del Canje de la deuda financiera por territorios de Biodiversidad. Los acuerdos bilaterales de comercio que anteceden al ALCA, se inscriben en esa línea.
Cuando el capitalismo enfrenta una de sus crisis más profundas y dramáticas, un territorio de la magnitud de la Amazonía es un botín demasiado tentador. No importa el costo ni los medios. Mientras tanto, en la retina latinoamericana aún no se apaga el vuelo asesino de los helicópteros militares acribillando indígenas.
Mientras tanto, Alberto Pizango, líder de los amazónicos, sigue su exilio forzado en Nicaragua.
Mientras tanto, Radio Voz de la Selva, de Bagua, aún permanece silenciada.
Mientras tanto… los verdugos de uniforme y de civil, pasean tranquilos sus culpas por la capital limeña.
La masacre de indígenas en la localidad de Bagua, Perú, refleja cómo el capital transnacional y específicamente el Estado norteamericano presionan a los gobiernos con jurisdicción sobre la selva amazónica para iniciar o acelerar los distintos procesos de apropiación y explotación. El presidente Alan García lo reafirmó al firmar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, dando el visto bueno para que empresas transnacionales ocuparan tierras pertenecientes a los pueblos originarios.
Al mismo tiempo que ocurría la matanza en Perú, en Brasil, la denominada bancada ruralista hacía lo imposible por que se aprobaran un conjunto de leyes con el fin de legalizar el “grilagem”, que no es otra cosa que la escritura ilegal de tierras en la amazonía.
Un despojo está en marcha
Estados Unidos históricamente ha mostrado un interés enfermizo por la Amazonía. Sus aspiraciones geopolíticas para la mayor reserva de biodiversidad del planeta y cuya extensión es casi igual a del continente europeo, sólo se pueden explicar por sus afanes de apropiarse de la totalidad de las riquezas que allí se esconden. A tanto, ha llegado su empeño, que ha tratado de convencer al mundo que una parte del territorio amazónico es una región de soberanía especial, por cuanto es de interés de la humanidad. Y la cosa está en marcha, un ejemplo lo constituye el mensaje que contiene el texto escolar Introducción a la Geografía, utilizado en la enseñanza básica. Acá, de un modo descarado, pero muy didáctico, David Norman, su autor, explica a los niños estadounidenses que su país ha tomado “el control de la Amazonía” para salvaguardar el agua y el oxígeno del planeta, ya que esa región está rodeada por países irresponsables, crueles y autoritarios.
En la página 76 de Introducción a la Geografía, se observa un mapa de América del Sur donde aparece la representación de un territorio ficticio, llamado PRINFA ocupando territorios pertenecientes a Brasil, Venezuela, Colombia, Perú y otros países de la región amazónica, más abajo se lee “la primera reserva internacional de la Floresta amazónica”. La mentira prosigue argumentando que desde mediados de los años ‘80, el mayor pulmón verde del planeta, “pasó a ser responsabilidad de los Estados Unidos y de las Naciones Unidas”.
Este burdo intento de manipulación, busca colocar en el imaginario internacional la idea que dicho territorio –por su importancia para la biodiversidad del planeta– le pertenece a todos, pero quien deben velar por su preservación es EEUU. Reforzar esa concepción, sólo busca crear las condiciones para posibles intervenciones o explotaciones comerciales futuras en la zona.
El botín que seduce
La Amazonía posee una extensión de 7.2 millones de kilómetros cuadrados. Se extiende por Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y Guayana Francesa. Más del 60% de la Amazonía pertenece a Brasil. Es la mayor cuenca hidrográfica del mundo, con una red hidrográfica de más de siete mil ríos. Su importancia radica en que es la región que más oxigeno produce en la tierra, con una gran variedad de plantas medicinales y contiene el 20% de las reservas de agua dulce del planeta.
Concentra, además, la tercera parte de las reservas mundiales de bosques, con más de 60 mil especies. En cuanto a su diversidad biológica, es una de las más importantes fuentes de materia prima de la ingeniería genética y de biotecnología. Por esto, se estima que el patrimonio vegetal de la región supera los 16.5 mil millones de genes, convirtiéndose en el mayor banco mundial de genes. Pero también es un territorio con importantes yacimientos minerales. Es la mayor reserva de uranio empobrecido del mundo y posee grandes yacimientos de petróleo, hierro, niobio y otros metales, así como piedras preciosas y semipreciosas.
Con Ronald Reagan se iniciaron las tratativas para apoderarse de la amazonía. Más recientemente, el Plan Colombia, con su falsa lucha contra el narcotráfico, establece las bases para la intromisión militar en la región, a través de asesorías y bases militares. Sin embargo, los mecanismos más sutiles los constituyen la Iniciativa Andina y los tratados comerciales, los cuales han establecido el recurso del Canje de la deuda financiera por territorios de Biodiversidad. Los acuerdos bilaterales de comercio que anteceden al ALCA, se inscriben en esa línea.
Cuando el capitalismo enfrenta una de sus crisis más profundas y dramáticas, un territorio de la magnitud de la Amazonía es un botín demasiado tentador. No importa el costo ni los medios. Mientras tanto, en la retina latinoamericana aún no se apaga el vuelo asesino de los helicópteros militares acribillando indígenas.
Mientras tanto, Alberto Pizango, líder de los amazónicos, sigue su exilio forzado en Nicaragua.
Mientras tanto, Radio Voz de la Selva, de Bagua, aún permanece silenciada.
Mientras tanto… los verdugos de uniforme y de civil, pasean tranquilos sus culpas por la capital limeña.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)