
David Pizarro es el gran ausente en la clasificación de la selección nacional al mundial de Sudáfrica. Méritos tiene de sobra. Hoy por hoy es uno de los mejores jugadores del país, su titularidad indiscutida en la Roma de Italia así lo confirma.
A pesar de ello, de lo único que se habla por estos días es que el “fantasista” es el jugador chileno mejor pagado. Pero Pizarro es mucho más que eso, este porteño de metro setenta, es un jugador sencillo y humilde, que nació un día triste, el 11 de Septiembre de 1979, en Valparaíso. Comenzó a darle a la de cuero profesionalmente en el club Santiago Wanderers, debutando en 1996.
En1999 participa en el Sudamericano Sub. 20 disputado en Argentina, de ahí salta al Udinese de Italia. Luego de un año regresa a Chile, pero no se queda por mucho tiempo, en el 2001 vuelve a Italia a vestir la camiseta del Udinese
A mediados del 2005, es transferido a uno de los clubes grandes de Italia: el Internazionale de Milán. Ahí logra tres títulos: el 2005 la Supercopa Italiana y en 2006, el Scudetto y la Copa Italia. El 2006 llega a préstamo al AS Roma, manteniéndose como titular hasta la fecha y con importantes logros, como la Copa y la Supercopa de Italia.
Pizarro, además, obtuvo la Medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, defendiendo la camiseta nacional.
El divorcio con la Roja se gestó el año 2005, tras un partido con Ecuador para las eliminatorias de Alemania 2006. La decisión la tomó después de aburrirse de la indisciplina de algunos compañeros de equipo, encabezados por Mauricio Pinilla, que nadie controlaba, ni el director técnico ni los directivos de la ANFP. Como la dignidad de Pizarro es mucho más alta que su estatura física, decidió marginarse. Su decisión no estaba errada, de aquellos seleccionados hoy quedan pocos y ya no se ve en la selección borracheras, prostitutas, falta de compromiso y, por cierto, más interés en la plata que en la camiseta.
Pero Pizarro es grande. Debe ser de los pocos jugadores que tiene opinión política y no teme expresarla. Hace un tiempo en una entrevista concedida a la revista AS Roma, contó que su familia participó de la resistencia al gobierno de Pinochet. En la oportunidad manifestó que sus padres "lucharon por la libertad" durante la dictadura militar y que se sentía orgulloso de ello.También contó que su escritor favorito es Pablo Neruda, a quien calificó como “la voz de Chile”. Orgulloso de su pasado, inteligente y con una técnica futbolística maravillosa, no es de extrañar que defienda los colores de la Roma, equipo cercano al mundo obrero y enemigo a muerte del equipo fascista de la Lazio.
A pesar de ello, de lo único que se habla por estos días es que el “fantasista” es el jugador chileno mejor pagado. Pero Pizarro es mucho más que eso, este porteño de metro setenta, es un jugador sencillo y humilde, que nació un día triste, el 11 de Septiembre de 1979, en Valparaíso. Comenzó a darle a la de cuero profesionalmente en el club Santiago Wanderers, debutando en 1996.
En1999 participa en el Sudamericano Sub. 20 disputado en Argentina, de ahí salta al Udinese de Italia. Luego de un año regresa a Chile, pero no se queda por mucho tiempo, en el 2001 vuelve a Italia a vestir la camiseta del Udinese
A mediados del 2005, es transferido a uno de los clubes grandes de Italia: el Internazionale de Milán. Ahí logra tres títulos: el 2005 la Supercopa Italiana y en 2006, el Scudetto y la Copa Italia. El 2006 llega a préstamo al AS Roma, manteniéndose como titular hasta la fecha y con importantes logros, como la Copa y la Supercopa de Italia.
Pizarro, además, obtuvo la Medalla de Bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, defendiendo la camiseta nacional.
El divorcio con la Roja se gestó el año 2005, tras un partido con Ecuador para las eliminatorias de Alemania 2006. La decisión la tomó después de aburrirse de la indisciplina de algunos compañeros de equipo, encabezados por Mauricio Pinilla, que nadie controlaba, ni el director técnico ni los directivos de la ANFP. Como la dignidad de Pizarro es mucho más alta que su estatura física, decidió marginarse. Su decisión no estaba errada, de aquellos seleccionados hoy quedan pocos y ya no se ve en la selección borracheras, prostitutas, falta de compromiso y, por cierto, más interés en la plata que en la camiseta.
Pero Pizarro es grande. Debe ser de los pocos jugadores que tiene opinión política y no teme expresarla. Hace un tiempo en una entrevista concedida a la revista AS Roma, contó que su familia participó de la resistencia al gobierno de Pinochet. En la oportunidad manifestó que sus padres "lucharon por la libertad" durante la dictadura militar y que se sentía orgulloso de ello.También contó que su escritor favorito es Pablo Neruda, a quien calificó como “la voz de Chile”. Orgulloso de su pasado, inteligente y con una técnica futbolística maravillosa, no es de extrañar que defienda los colores de la Roma, equipo cercano al mundo obrero y enemigo a muerte del equipo fascista de la Lazio.


